La fecha de nacimiento de la “Heroína de América”

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LA FECHA DE NACIMIENTO DE LA “HEROíNA DE AMéRICA”

La historiografía boliviana y también la argentina, de manera tradicional establecieron la fecha del 12 de julio como el día de nacimiento de Juana Azurduy (apellido con grafía modernizada).

Sin embargo, recientes hallazgos documentales confirman su identificación personal, su ascendencia y descendencia familiar, dejando de lado a su homónima, hija de Matías Asurdui y Eulalia Bermúdez, que fue bautizada en la iglesia de Santo Domingo de la ciudad de La Plata el 12 de julio de 1780, que según las fuentes primarias inéditas hasta ahora, no tiene relación alguna con los Asurdui ni con Manuel Asencio Padilla.

El presente ensayo realiza un estado del arte bibliográfico, transcribe las fuentes primarias y cuestiona la publicación de biografías carentes de base documental, y que hicieron posible la construcción del mito, en este caso de la fecha de nacimiento de la “Heroína de América”.

Balance historiográfico

Se hizo la revisión de la bibliografía (las biografías que circulan en internet son muchísimas y todas con idéntico texto), cuyo eje temático es la vida de Juana.

En ese sentido, el siguiente repaso historiográfico comienza con el título “Vidas de bolivianos célebres, segunda entrega”, impresa en la Tipografía del Progreso en Potosí. Fue el primero en publicar una biografía, según se afirma su autor se basó en la información verbal ofrecida por Indalecio Sandi, indica en esta publicación que nuestro personaje:

“vino al mundo nació el 8 de marzo de 178. Su madre Doña Petrona Asurduy(sic), pensó cerrar a su hija en el monasterio de Santa Teresa luego que cumpliera doce años de edad. La niñez de Doña Juana, puede pasar por completamente monástica, pues empleó sus más felices días en la lectura del Año Cristiano cuyos principales capítulos aprendió de memoria; no faltaron ejercicios de piedad y mortificación, que domaban su espíritu un tanto audaz y emprendedor.” (Velasco Flor: 1871: 40)


 “Doña Juana Azurduy de Padilla”, esta publicación fue financiada por la Fundación Universitaria Simón I. Patiño e impresa en Argentina. Su segunda edición fue en 1973, y una última realizada en el 2000, en La Paz. Cuenta como principal fuente documental, aunque recién aparece íntegra en el apéndice del libro, la partida de bautismo de una homónima que se bautizó en la iglesia de Santo Domingo el 12 de julio de 1780, (Gantier, 1946: 263). Dicho documento fue solicitado por el canónigo Néstor Sandi a Andrés Lora, párroco de esa iglesia, quien le otorgó una copia certificada el 10 de septiembre de 1945.

Es a partir de esta publicación que se popularizó la fecha del 12 de julio, como la fecha de nacimiento de Juana Azurduy de Padilla. Y todas las biografías que se publicaron después, hasta no hace muchos años, tienen ese punto de inicio y sin mayores variantes son una réplica de la misma. A más del uso de esa fuente primaria, el autor consigna el uso de casi veinte libros en su mayoría de autores argentinos del siglo diecinueve.


Veinte años después de la publicación de Joaquín Gantier Valda, se conoce la obra “Guerrillera. Realidad, leyenda y mito de la Coronela de los Andes, Juana Azurduy de Padilla”, impresa en la ciudad de Paraná, en la provincia argentina de Entre Ríos. Considerada como una biografía novelada, dicha obra indica lo siguiente:

“Esta es la vida de una mujer esposa, y a las mujeres esposas les pido que la lean. Solo ellas podrán comprender la desesperación de Juana ante la muerte temprana e injusta de Padilla.

También, les pido que la lean a las mujeres madres. Quien es madre podrá aquilatar el calvario de esta “guerrillera madre”.

A los hombres no les digo nada. Es un vivir interesante al máximo el de esta heroína, pero… no sé si interesará a los hombres.

Aunque sin pensar todavía en publicarla, al escribir surgió una duda histórica, sobre la cual no encontré aquí la respuesta. Había consultado todo lo escrito por los bolivianos y sabía que don Joaquín Gantier (actual presidente del Instituto Histórico “Sucre”) es quien mejor conoce a la guerrillera. Él ha buceado en la vida de la guerrera y en la mujer y, podríamos decir, es “el paladín de Doña Juana” allá en su tierra.

Sin tener la certeza de la autenticidad del dato a usar, me tomé el atrevimiento de solicitar su ayuda, pues sabía era un escritor erudito y consideraba que era él quien tenía la historia de mi “Guerrillera” mejor documentada.” (Gianello, 1966: 9)

Su autora María Zorayda Gianello de Güller, le mandó a Gantier vía correo postal, el borrador de su obra para su revisión. A vuelta de correo, le respondió que:

“…su obra “Guerrillera” está escrita con pleno conocimiento de la vida de Doña Juana Azurduy de Padilla, y en ella transmite usted el singular afecto que siente interesando al lector página tras página. Fuera de sus hondos conceptos tiene usted facilidad para escribir, ya en la parte descriptiva como en los entretenidos diálogos. Basada en la biografía de la heroína, ha realizado una obra más ágil que la cerrada en documentos históricos”. (Gianello, 1966: 10)

En 1976, otra obra similar fue publicada en AZ editora de Buenos Aires. Su título es “Juana Azurduy, teniente coronel de la Américas”, y su autora Estela Bringuer. No se observan diferencias con las mencionadas anteriormente.

En 1980, en conmemoración del bicentenario de su nacimiento se hicieron importantes actos. Las publicaciones no faltaron. Una de ellas titulaba “La libertadora Juana Azurduy de Padilla. Guerrillera de la independencia americana”, un interesante poemario escrito por Elsa Dorado de Revilla.

El prolífico autor Alipio Valencia Vega, publicó en 1981 a través de la editorial Juventud de la ciudad de La Paz, publicó su obra “Manuel Ascencio Padilla y Juana Azurduy: los esposos que sacrificaron vida y hogar a la obra de creación de patria”. Siempre caminando sobre la misma información.

Ese mismo año, Arturo Costa de la Torre publicó “La heroica Juana Azurduy de Padilla”. Llama la atención lo siguiente:

“llegué a la conclusión siguiente: Doña Juana Azurduy, no nació el 8 de marzo de 1871, sino que la fecha exacta es el DOCE de JULIO de 1780, según el documento.” (Costa de la Torre, 1981: 31)

Sin duda la novela “Juana Azurduy: la teniente coronela”, del escritor argentino Pacho O’Donnel es la más exitosa en ventas, pero nunca incursionó en la investigación histórica, con el rigor que ello supone. Su primera edición data de 1994.

Jorge Querejazu Calvo, otro Director de la Casa de la Libertad, también se interesó por el personaje. En 1997 publicó “La amazona y el caudillo”. La obra está basada en lo publicado por Samuel Velasco Flor sobre los esposos Padilla. Contiene gráficos que apoyan la relación de hechos descritos por su autor. En la tapa del mismo se observa la firma y rúbrica de ambos personajes, lo cual de por sí ya se constituye un avance en la historiografía porque la edición facsimilar no era muy común en este tipo de publicaciones. Pero destaca la firma “Juana Asurdui”, aunque la misma no fue advertida, comparada o revisada en su grafía como podría esperarse. Dicho libro sigue a la venta, sin ninguna corrección.

Ese mismo año, con el auspicio del Ministerio de Desarrollo Humano, Secretaría de Asuntos Étnicos, de Género y Generacionales, Subsecretaría de Asuntos de Género, Patricia Fernández de Aponte publicó su obra “Juana Azurduy de Padilla: La Generala”.

En 1999, en Buenos Aires se publicó la edición ilustrada “Juana Azurduy. Grandes protagonistas de la historia argentina. Narrativas Históricas.” Su autora Gisela Aguirre.

La edición boliviana de “Una nueva mirada sobre Juana Azurduy de Padilla” (Herrero, 2008) contiene la Resolución Administrativa 269/2007, firmada por el Lic. Mario Mamani Morales, Director del Servicio Departamental de Educación de Chuquisaca, en la cual “se aprueba el libro como texto de apoyo y consulta para alumnos de los niveles de educación primaria y secundaria de todas las Unidades Educativas públicas y privadas del Departamento, por su valioso contenido humano (sic)”.

Ésta no responde a su título, porque no cumple su objetivo, la de ofrecer una “nueva mirada” sobre el personaje, ya que repite lo que publicó Joaquín Gantier Valda en 1946, sin aportar nueva información.

“Juana Azurduy, mariscala de la Emancipación. Homenaje a los 150 años de su muerte 1862-2012”, incluye novedosas ilustraciones, pero la historia sigue siendo la misma.

En 2012, el historiador Fernando Suárez Saavedra publicó “Mitos y realidades acerca de Juana Azurduy de Padilla”. Obra interesante que aportaba nueva información, e incluía hallazgos del autor. Este libro presenta un bosquejo genealógico de los descendientes de Juana. Propone la tesis de que los restos óseos que están resguardados en una urna de madera en la Casa de la Libertad, no son de la “heroína de América”.

“Las heroínas como una expresión de un colectivo 1809-1825. Juana Azurduy y las mujeres en la revolución altoperuana” en su segunda edición impresa en julio de 2013 en Rosario (Argentina), doce años después de su primera publicación, su autora Berta Wexler incluye las fuentes primarias halladas por el investigador boliviano Hugo Canedo Gutiérrez: entre ellas el acta de matrimonio de Juana con Manuel Asencio Padilla. Hallazgo de suma importancia, pero no destacado en esa magnitud por la autora del libro, pero que fueron incluidos también en la obra de Suárez Saavedra.

En marzo de 2014, Ciencia Editores publicó la “Memoria del coloquio Juana Azurduy de Padilla”, que recogió las ponencias de investigadores bolivianos y argentinos que habían expuestos sus hallazgos en julio de 2013, incluyendo la producción literaria de alumnos del nivel primario y secundario de algunas unidades educativas de Sucre, en homenaje a Juana.

En julio de 2014 publiqué “Juana Asurduy de Padilla. Perspectivas y documentos. Tomo 1”, en coautoría con William Lofstrom y Mario Castro Torres. Ese volumen incluye facsimilares de escrituras públicas en las cuales se evidencia la actividad económica emprendida por Juana al retorno de Argentina, después de acabada la guerra.

El punto de inflexión

Los nuevos hallazgos documentales sobre el contexto y ascendencia familiar de Juana Asurdui de Padilla, marcarán un punto de inflexión en la bibliografía referente al personaje.

El rigor histórico obliga la mención y consecuente edición de una de las fuentes primarias más buscadas hasta ahora, el “acta de bautismo de Juana Asurdui Llanos”, resguardado en el Archivo y Biblioteca Arquidiocesanos “Mons. Taborga” (ABAS) en Sucre, y cuya transcripción es la siguiente:

“[al margen] Juana, de dos meses. Mestiza.

En esta Santa Iglesia de San Pedro de Tarabuco, en veintiséis de Marzo de mil setecientos ochenta años. Yo, Pedro Dávalos, Teniente de Cura constándome estar bautizada, puse óleo y crisma a Juana de dos meses, mestiza, hija legítima de Isidro Asurdui y de Juliana Llanos. Fue su madrina Rosa Sarate a quien le advertí su obligación y parentesco espiritual, para que conste lo firmé. Pedro Dávalos.” (ABAS, AP, Tarabuco, Bautismos, 1767-1782, f. 275v)

Posiblemente las obligaciones laborales de la familia formada por Isidro Asurdui y Juliana Llanos, los obligaron a recorrer lugares de actividad agrícola: siembra, cosecha, trilla; como San Lucas, Tarabuco, Moromoro y La Plata, movilidad que explicaría la dispersión geográfica de los lugares de bautizo de los hijos de esta familia.

Casamiento con Manuel Asencio Padilla

Ya confirmada la fecha de bautismo de Juana Asurdui Llanos, otra fuente probatoria de su identidad personal ante sus homólogas, es la siguiente acta del casamiento realizado en San Miguel de Moromoro, hoy Ravelo:

“[al margen:] Don Asencio Padilla, español casado y velado con Juana Asurdui.                

En el año del señor de mil setecientos noventa y nueve. En diez y nueve de mayo, habiéndose publicado las tres proclamas, o moniciones en tres días festivos a saber la primera el día ocho domingo, la segunda el día trece, y la tercera el día de San Isidro Labrador, y haber precedido la información de libertad, con tres testigos que lo fueron Don Patricio Plaza, Don Leandro Saavedra y Don Manuel Churuguarin, españoles de este pueblo, y mayores de edad, y no habiendo resultado impedimento alguno de ella. Yo, el Lic. Don Christobal Salguero Teniente de cura y Vicario de este beneficio de San Miguel de Moromoro, Casé y uní solemnemente en Matrimonio por palabras de presente habiendo ellos antes expresado mutuamente su consentimiento a Don Asencio Padilla, español, soltero natural de esta doctrina, hijo legítimo de Don Melchor Padilla y de Doña Eugenia Gallardo, con Doña Juana Asurdui, española, soltera natural de la ciudad de La Plata, hija legítima de Don Isidro Asurdui y de Doña Juliana Llanos. Asistieron a dicho matrimonio como testigos Don Vicente Camargo y su mujer Doña Nicolasa Acosta. Y los bendije en la celebración de la misa según el rito de Nuestra Madre la Iglesia y para que conste lo firmé”. (IR, Matrimonios, 1786-1811, f. 134v)

Entonces, ya tenemos algunas respuestas a las preguntas que generó la escasa documentación sobre el personaje. Juana Asurdui (sic), la “Heroína de América”, fue bautizada en Tarabuco el 26 de marzo de 1780; fueron sus padres Isidro Asurdui y Juliana Llanos; se casó con Manuel Asencio Padilla el 19 de mayo de 1799. De ambas fuentes primarias se infiere que: era natural de la ciudad de La Plata, y que fue bautizada a los dos meses de su nacimiento en San Pedro de Tarabuco, hoy conocida simplemente como Tarabuco, sitio turístico de Chuquisaca que llama la atención internacional por el Pujllay y el Ayarichi cada tercer domingo de marzo, y que mereció la declaratoria de Patrimonio Intangible de la Humanidad por parte de la UNESCO.

Consideraciones finales

En la búsqueda y construcción de una biografía que se aleje del mito y que se acerque un poco más a la Historia, la publicación de la partida de bautismo de Juana Asurdui Llanos, hace posible dar un paso cualitativo importante en la investigación histórica

Una parte de las publicaciones recientes se ha limitado a llevar de nuevo a las librerías el discurso del pasado. Sin embargo, algunas obras demostraron el interés de sus autores por la revisión de los lugares comunes creados en torno a la Guerra de la Independencia y sus protagonistas. El resultado ha sido el abandono de aquella primera visión unívoca, cerrada e indiscutible, y la apertura del horizonte de análisis de la guerra gracias a la localización y edición crítica de nuevas fuentes; a la reconsideración de los mitos y la memoria de la guerra; a la ruptura de los límites del discurso tradicional con respecto a cuestiones intocables, como la naturaleza de la respuesta política y militar de los altoperuanos ante el invasor; y, finalmente, a la concesión de un mayor protagonismo a todos aquellos que habían visto eclipsada su participación en la batalla por la alargada sombra de un pueblo que no admitía matices en su definición épica y heroica.

Es pertinente la revisión y corrección del marco legal y bibliográfico que mantiene la fecha del 12 de julio como aniversario del natalicio de la “Heroína de América”.

La grafía del apellido Asurdui (de origen vasco), se debe respetar ya que corresponde a su contexto, no así Azurduy que es una modernización del mismo.





Fuentes

Archivo y Biblioteca Arquidiocesanos “Mons. Taborga” (ABAS)

-       Archivo Parroquial

Iglesia de Ravelo, Potosí

-       Libro de Matrimonios (1786-1811)



Bibliografía


TORRES, Norberto Benjamín

2016    Juana Asurdui de Padilla (1780-1862). La historia detrás de la leyenda, Sucre: Ciencia Editores

2015    Juana Asurdui de Padilla, perspectivas y documentos. Tomo 2, Sucre: Ciencia Editores

Manuel Asencio Padilla, 1774-1816. Una biografía documentada, Sucre: Ciencia Editores


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